Carta del Director

Radio de la Paz

Carta del Director

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Estamos inmersos en el año de la misericordia. Esto debería repercutir en nuestros actos, nuestras intenciones, para que la iniciativa del Papa Francisco no caiga en vacío, y nos lleve a profundizar sobre el rostro misericordioso de Dios.

En su mensaje para la 50 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, precisamente

«nos invita a reflexionar sobre la relación entre la comunicación y la misericordia. En efecto, la Iglesia, unida a Cristo, encarnación viva de Dios Misericordioso, está llamada a vivir la misericordia como rasgo distintivo de todo su ser y actuar. Lo que decimos y cómo lo decimos, cada palabra y cada gesto debería expresar la compasión, la ternura y el perdón de Dios para con todos. El amor, por su naturaleza, es comunicación, lleva a la apertura, no al aislamiento. Y si nuestro corazón y nuestros gestos están animados por la caridad, por el amor divino, nuestra comunicación será portadora de la fuerza de Dios».

Hemos de transmitir misericordia. Y desde Cetelmon y Radio de la Paz, tenemos la responsabilidad de ser portadores de Dios,

«para tocar el corazón de las personas y escuchar un determinado programa, optas por apoyar el encuentro o la crítica, das tu apoyo a los que quieren sembrar y construir un Reino de Paz, o alientas a los que juegan con el ser humano como objeto de entretenimiento para los demás. El hombre de hoy está herido, no conoce a Dios, no ha tenido esa oportunidad. Es nuestra labor ser testigos de su Amor.

«Para esto es fundamental escuchar. Comunicar significa compartir, y para compartir se necesita escuchar, acoger. Escuchar es mucho más que oír. Oír hace referencia al ámbito de la información; escuchar, sin embargo, evoca la comunicación, y necesita cercanía. La escucha nos permite asumir la actitud justa, dejando atrás la tranquila condición de espectadores, usuarios, consumidores. Escuchar significa también ser capaces de compartir preguntas y dudas, de recorrer un camino al lado del otro, de liberarse de cualquier presunción de omnipotencia y de poner humildemente las propias capacidades y los propios dones al servicio del bien común».

Escuchar, compartir, acoger. Toda persona es comunicadora del mensaje de Jesús, porque todos podemos acoger a nuestro hermano y escucharle, comprenderle, apoyarle, para ayudarle a sanar su corazón herido.

«El encuentro entre la comunicación y la misericordia es fecundo en la medida en que genera una proximidad que se hace cargo, consuela, cura, acompaña y celebra. En un mundo dividido, fragmentado, polarizado, comunicar con misericordia significa contribuir a la buena, libre y solidaria cercanía entre los hijos de Dios y los hermanos en humanidad».

Vivamos en la misericordia y podremos comunicar misericordia

Hno. José Clemente, fmp

Director de Cetelmon y Radio de la Paz

*  Textos entrecomillas extraídos del Mensaje del Papa Francisco para la 50 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

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